![]() El número de mujeres con VIH y SIDA está en constante aumento: de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cerca del 44 por ciento de los 40 millones de adultos con VIH/SIDA en el mundo son mujeres. Las mujeres jóvenes son el grupo con el índice de más rápido crecimiento entre la población con VIH/SIDA. En los Estados Unidos, la infección por VIH es ahora la tercera causa de muerte entre las mujeres de 25 y 44 años y la primera causa de muerte entre las mujeres afroamericanas en ese rango de edad. La gran mayoría de las mujeres infectadas por VIH contrajo el virus manteniendo relaciones sexuales con una pareja de sexo masculino. Es importante que todas las mujeres embarazadas tengan un control prenatal en la primera etapa del embarazo y que se sometan a la prueba de detección de VIH. Una mujer embarazada seropositiva puede transmitir el virus a su hijo durante el embarazo, en el trabajo de parto y el alumbramiento o durante la lactancia. Sin embargo, el tratamiento médico puede reducir hasta en tres tercios la posibilidad de transmisión del VIH de una madre a su hijo. La terapia con fármacos (como el tratamiento con antirretrovirales combinados que incluye la zidovudina o AZT) ha demostrado ser segura y efectiva tanto para la madre como para el infante. La legislación de Florida exige que los proveedores de atención médica brinden asesoría y ofrezcan administrar la prueba de detección de VIH a todas las mujeres embarazadas en su primera visita de control prenatal y nuevamente entre la semana 28 y 32 del embarazo. En los Estados Unidos, se recomienda a las mujeres con VIH o enfermas de SIDA no dar de lactar a sus hijos. |
